Adiós mi cielo azul.

¿Habrá sido mi error el poner un punto y aparte?,
sin darme cuenta dar un gran espacio, un interlineado más largo del
ya establecido a esta la cual yo considero nuestra historia.

No cabe duda que todos nuestros actos tiene un efecto.
Veo tu espalda en este momento, pero por alguna razón
no rastros de luz de las alas que llegue a ponerte.

Se acabó la magia, se apaga la flama.
¿Sera que dentro de unos meses empezamos con una nueva vela?
¿Sera que vienes con leña?,
¿sera que regreso con las ganas de arder?

Nos vemos.
Hasta luego.
Hasta pronto.

Un punto y aparte en todos los lenguajes
que se me pueden venir a la cabeza.
¿Se nota mucho que no quiero descontinuar
esta historia?

Me has dado tanto de donde agarrar.
Una tormenta viniendo a detener todo aquello
que por lapsos más largos necesita de tu atención.

Vámonos,
nos vemos.

– Gabriela.